Primera experiencia couchsurfing

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24 Enero 2017 – Día 6

Virginia es una couchsurfer que se prestó a hospedarme 🙂 por desgracia ella no podía acogerme en casa ese día así que le pidió a su hermana Elena que lo hiciera. Quedamos en la ciudad para después ir juntas donde vive Elena. Digo donde vive Elena porque aún no me he enterado muy bien del nombre. Está a poca distancia de Bilbao pero da la sensación que esté en el quinto pino. Estas son las vistas desde la casa la mañana siguiente:

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Bueno, como os contaba. Elena comparte una casa muy rústica en un pueblo en medio la montaña. Fue toda una aventura en todos los sentidos. Era la primera vez que hacia couchsurfing y fue la primera vez también que he hecho auto stop! Al parecer es algo súper común para ella, lo hace cada día; de casa a la estación de tren y de la estación de tren a casa. Son pueblecitos que están muy cerquita en coche pero a una distancia considerable caminando, sin una vía habilitada para caminar, poco espacio en la calzada, poca iluminación por la noche y sobretodo hacía un frío que pelaba! y qué leches, me apetecía aventurarme!! Así que le dije a Elena que le acompañaba en su rutina. Para que os hagáis una idea del trayecto, estas son las fotos que tomé el día siguiente:

Pues bien, al salir de la estación de tren Elena se encargó de llamar la atención de un coche. Que no paró. De un siguiente… que sí lo hizo! Un señor muy majo que le llaman chapela o algo parecido, nos acercó a casita. Una vez allí charlamos y cenamos con las compañeras de casa de Elena. Fue súper divertido y me sentí súper a gusto con ellas. Ya habían preparado la cena y nos sirvieron un plato a cada una. Charlamos y charlamos hasta acabar la comida y beber un poquito de vino. Tras la cena jugamos a speed, un juego de mesa un poco violento según con quien te enfrentes! Jaja

Descubrí que una de las compis de casa de Elena era una de las creadoras de *la* teta de chocolate. Veréis, al parecer trabaja en una pastelería y a una de las compis se le metió en la cabeza que quería hacer una obra de chocolate, algo más personal, algo que involucrara el cuerpo, pero con alma, sin florituras. Tras mucho tiempo dándole vueltas pensó en una teta, algo que todos tenemos. Pero no hacer una teta redondita típica de la mujer despampanante de anuncio, sino una teta real – pero de chocolate. Tomó 3 personas distintas para hacer moldes de teta y ahora la venden en la pastelería. Salieron incluso en prensa! Aquí tenéis una foto. Espero que les vaya muy bien. Le pregunté a a Elena cómo iba y al parecer se vender como churras, digo churros. Iba a decir que quizá sería una idea para la próxima tanda de figuras de chocolate, pero hay demasiadas churras ya no?

Como ya os decía más arriba, desde el primer momento me sentí comodísima con todas ellas. Aún no entiendo del todo qué tiene cierta gente, desconocidos realmente, que parece que las conozcas desde hace tantísimo tiempo. Gente que en vez de mirarte con recelo te reciben con los brazos abiertos. Gente que en vez de pensar qué harás por ellos a cambio de ofrecerte alojamiento, compartir la cena y/o el desayuno, etc. comparten lo que tienen con agrado.

Primera vez quedándome en casa de alguien a través de couchsurfing y me alegro muchísimo de haberlo hecho. Me devuelve un poco de esperanza y fe en la humanidad después de tantas noticias de abusos, tantos avisos (que adoptamos como norma) de ir con cuidado con gente que no conoces, no fiarse de nadie, etc.

Mi primera experiencia couchsurfing me animó a seguir con mi viaje con una sonrisa de oreja a oreja y unas maripositas en la barriga 🙂

Por si queréis ver más cositas de couchsurfing os dejo algunos links:


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24th January 2017 – Day 6

Virginia is a couchsurfer who accepted hosting me 🙂 Unfortunately she couldn’t host me at her place but she was kind enough to ask her sister, who said yes. Her sister lives in a small village (like 2 houses) not far from Bilbao, even if it looks like! Look at the views from her window:

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Virginia’s sister, Elena, lives in a rural house in the middle of the mountains. It was an adventure in all meanings!! It was not only the first time being hosted by couchsurfing but also hitchhiking! Elena does it every day from the train station to her place. These villages are super close to the train station but the road to get there doesn’t have a sidewalk, also in the dark would be super dangerous because there’s no lights and it was freezing! And to be fair, I kind of felt like taking the challenge! So I went with Elena’s ways. And only so you can picture the trip, here are some pics I took next morning:

So yeah, after getting out the train station Elena took the initiative to stop some cars. The second one stopped and took us to her place. The person driving was someone from not far and he was very nice. Once at home Elena’s house mates had already started eating so they served us our dinner and we talked all along while eating and drinking a little bit of wine. After dinner we played “speed”, a board game a little bit violent depending on who are you confronting!

Turns out one of the house mates works in a bakery where they released *the* boob. One of the workers at the bakery was thinking on a new creation. She wanted to develop an idea that was personal, something that had to do with the human anatomy, but with soul, without fancy things. After some thinking, she came up with the boob. But not the super round and typical thing we see all around. A real boob. In order to achieve that she took 3 different people for modeling and now they sell those boob’s shape in chocolate! I asked Elena how were they doing and turns out it is a complete success! See a picture of it here.

So as you see my first experience with couchsurfing was great. Since the very beginning I felt super good with them. It still amazes me how you bump into people and it seems that you know for long. There’s people out there sharing what they have without expecting anything in return. There’s people out there that enjoy making you feel at home! How amazing is that?

It was my first experience as a guest in couchsurfing and it truly granted me with a little bit of hope in humanity against the usual inputs we have: don’t trust people you don’t know, no one helps you without wanting something in return, etc

My first experience in couchsurfing made me feel courageous and lucky I started my trip. I left that house with a great smile in my face and a warm happy feeling.

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